El Arzobispo don Florencio Roselló ha sido el invitado del primer Foro SER Navarra de 2026, una cita en la que se da voz a diferentes personalidades de la Comunidad Foral. El acto ha tenido lugar hoy, 27 de febrero, en el hotel NH Iruña Park de Pamplona, y durante el encuentro Mons. Roselló ha hablado sobre diferentes temas que afectan a la Iglesia.
Durante el coloquio, Mons. Roselló ha abordado con franqueza la situación actual de la Iglesia en un contexto marcado por la secularización. Ha reconocido que la progresiva desvinculación religiosa de la sociedad afecta también a la vida eclesial, algo que se refleja en el descenso del número de sacerdotes y religiosos, en la disminución de vocaciones al seminario y en la reducción del número de personas que reciben los sacramentos. No obstante, ha señalado una excepción significativa: el aumento de bautismos de adultos, una realidad que, según ha explicado, se consolida año tras año. Pese a estos dados, don Florencio se ha mostrado optimista, afirmando que “caminamos hacia una Iglesia más profunda, más comprometida y más sinodal”. A este respecto ha señalado que se han creado nuevas delegaciones con un todo más social, como la de Trata o Pastoral del Trabajo, todas ellas dirigidas por laicos.
Don Florencio ha seguido hablando de diferentes cuestiones de actualidad en la Iglesia Católica, como los bienes inmatriculados por la Iglesia, la respuesta de su diócesis ante las agresiones sexuales, la regularización extraordinaria de migrantes, la economía diocesana o la vivienda.
Con respecto a este último tema ha señalado que la Iglesia ha cedido casas a personas vulnerables y ha puesto en el mercado del alquiler viviendas de su propiedad a un precio muy bajo.
La cuestión migratoria ha ocupado también un lugar destacado en el foro. Mons. Roselló ha señalado que, para la Iglesia, la política queda en un segundo plano cuando se trata de acoger y acompañar a las personas migrantes. “Nos basamos en el Evangelio”, ha recordado, insistiendo en que la dignidad humana no depende de la situación administrativa de cada persona. Se ha manifestado a favor de la regularización extraordinaria de migrantes, defendiendo que facilitar su integración legal contribuye al bien común y evita situaciones de explotación y vulnerabilidad.
Ha afrontado el tema de los abusos mostrándose totalmente disponible al diálogo, ya que para él «las víctimas tienen que estar en el centro». Ha hablado sobre el acuerdo firmado el pasado 8 de enero entre la Iglesia y Estado, un acuerdo que reconoce como algo bueno porque vela por el bienestar de las víctimas y porque el Gobierno se compromete a seguir y denunciar todo tipo de abusos, no solo lo que suceden en el ámbito de la Iglesia. A este respecto ha hecho un llamamiento al Gobierno de Navarra para que impulse una ley de reconocimiento a todas las víctimas de abusos, en todos los ámbitos.
El prelado no ha eludido cuestiones especialmente sensibles en el debate público. Ha mostrado su total rechazo al aborto, defendiendo la vida humana en todo momento, desde la concepción hasta la muerte natural. En coherencia con esta postura, se ha manifestado también en contra de la pena de muerte, reafirmando el compromiso de la Iglesia con la defensa incondicional de la vida y de la dignidad de toda persona.
Mons. Roselló ha sido preguntado por los bienes inmatriculados por la Iglesia en Navarra, y ha expresado su malestar ante las acusaciones de apropiaciones indebidas y ha explicado que ha solicitado una relación concreta de los bienes que supuestamente habrían sido “robados”, ya que, según ha indicado, se ha difamado a la Iglesia sin aportar pruebas. “Todos los casos que se han judicializado han sido ganados”, ha afirmado, defendiendo la actuación de la Diócesis en este ámbito y reclamando un debate basado en datos objetivos y no en sospechas generalizadas.
Otro tema sobre el que ha sido preguntado ha sido sobre la reciente polémica con los profesores de Religión. El Arzobispo ha pedido su estabilidad laboral y la no modificación de sus condiciones contractuales.
El Foro SER Navarra se ha convertido así en un espacio de encuentro en el que la Iglesia de Navarra ha explicado su posición sobre asuntos complejos que afectan tanto a su vida interna, como a su relación con la sociedad, quedando patente la voluntad de Mons. Roselló de seguir trabajando por una Iglesia cercana, comprometida con los más vulnerables y abierta a la colaboración con las instituciones civiles en todo aquello que contribuya al bien común.

