Ante las manifestaciones realizadas por el párroco de Huarte, Javier Aizpún Bobadilla, a través de sus redes sociales, la Diócesis de Pamplona y Tudela desea manifestar:
-Que se trata de una opinión estrictamente personal, que en ningún caso representa ni es compartida por esta Iglesia diocesana.
-Que la posición de la Diócesis es plenamente coherente con el mensaje evangélico del papa León XIV, quien durante su visita al puerto de Arguineguín recordó que «la dignidad humana no tiene pasaporte» y afirmó que «no se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios», invitando a afrontar los desafíos migratorios desde la justicia, la paz y el respeto a toda persona.
-Que el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, monseñor Florencio Roselló Avellanas, en numerosas ocasiones se ha manifestado públicamente en este tema en la misma línea tanto del papa Francisco como de León XIV.
-Que ha mantenido un diálogo con el párroco para pedirle las oportunas explicaciones sobre unas manifestaciones que considera muy poco acertadas, especialmente por tratarse de un sacerdote, párroco además, llamado a ser instrumento de comunión, diálogo y reconciliación.
-Que el sacerdote ha procedido a eliminar su cuenta en la red social X, desde la que fueron difundidas dichas manifestaciones. Además, ha pedido perdón personalmente al arzobispo y, a través de él, quiere hacer extensiva esta petición de perdón a la iglesia y a la sociedad.
-La Diócesis de Pamplona y Tudela se disculpa por la confusión y el malestar que estas declaraciones hayan podido generar y reitera su compromiso con la cultura del encuentro, el respeto a la dignidad de toda persona y la búsqueda de soluciones inspiradas en la paz, la justicia y el diálogo.
Pamplona, 5 de agosto de 2026

