Pedro Iglesias Curto asume la Vicaría Episcopal para la Vida Consagrada

Durante la mañana del pasado 6 de octubre tuvo lugar, en el Palacio Arzobispal de Pamplona, el acto de profesión de fe y juramento de fidelidad y comunión con la Iglesia de Pedro Iglesias Curto, sacerdote de los Padres Reparadores de Puente La Reina, que ha asumido el servicio como nuevo Vicario Episcopal para la Vida Consagrada de la Archidiócesis de Pamplona y Tudela, sustituyendo a Jesús Galdeano.

El acto constituyó el inicio formal de este nuevo servicio pastoral, que tiene como misión acompañar y estar cercano a las distintas realidades de la Vida Consagrada presentes en la diócesis, tanto las comunidades religiosas de vida activa como, de manera especial, los monasterios de vida contemplativa.

Antes de proceder al juramento del nuevo Vicario Episcopal, el arzobispo don Florencio Roselló, dirigió unas palabras de agradecimiento a quien hasta ahora había desempeñado esta responsabilidad. El Arzobispo quiso reconocer su fidelidad, disponibilidad y dedicación durante los años de servicio al frente de la Vicaría Episcopal para la Vida Consagrada, destacando su generosidad.

A continuación, Pedro Iglesias Curto realizó la profesión de fe y el juramento de fidelidad y comunión con la Iglesia, conforme a lo establecido para quienes reciben una responsabilidad eclesial, ante el Arzobispo, el Vicario Judicial, Carlos Ayerra, y el resto de vicarios. Con este gesto, el nuevo Vicario expresó públicamente su voluntad de ejercer el servicio que se le encomienda en comunión con el Arzobispo y con toda la Iglesia diocesana.

Tras el acto, don Pedro dirigió unas palabras en las que puso de relieve una de las claves que desea marcar su servicio al frente de esta Vicaría: la comunión. En este sentido, hizo referencia a la llamada a caminar juntos que está presente de manera especial en el proceso sinodal que vive la Iglesia. «Tenemos que trabajar en comunión», señaló, subrayando la necesidad de fortalecer los vínculos entre las distintas formas de Vida Consagrada y el conjunto de la comunidad diocesana.

El nuevo Vicario Episcopal quiso poner también una mirada particular sobre los monasterios de clausura, a los que considera una presencia fundamental para la vida de la Iglesia. En este sentido, destacó que las comunidades contemplativas constituyen «un pulmón de oración» para la diócesis. Su vida escondida, dedicada a la oración, al silencio y a la intercesión, sostiene desde el corazón de la Iglesia la misión evangelizadora y la vida de toda la comunidad cristiana.

Pedro Iglesias afronta así esta responsabilidad con el deseo de acompañar a las comunidades, favorecer la comunión y ayudar a poner en valor el don específico que cada carisma aporta a la Iglesia. Un servicio que se plantea desde la cercanía y la escucha, en colaboración con las distintas comunidades y en sintonía con las orientaciones pastorales de la Archidiócesis.

Con este nuevo nombramiento, la diócesis confía a don Pedro Iglesias Curto la tarea de continuar fortaleciendo la relación entre la Vida Consagrada y el conjunto de la Iglesia diocesana, promoviendo un camino compartido en el que los distintos carismas puedan seguir contribuyendo, desde su propia vocación, a la misión evangelizadora de la Iglesia en Navarra.

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