El arzobispo lava los pies a los internos en la celebración de la eucaristía del Jueves Santo en la cárcel de Pamplona

“Hoy vengo en nombre del Señor a serviros, a deciros que Dios quiere que salgáis pronto de aquí”, les ha dicho


“Mucha gente no entiende que el arzobispo lave los pies a los presos, que se agache ante ellos. Nuestra sociedad sigue siendo justiciera, dura, y no entiende que yo me incline ante vosotros, os lave los pies, os los bese y os diga: ´Te perdono´. Vivimos en un mundo cargado de orgullo y carente de sencillez, en una sociedad llena de soberbia y necesitada de humildad. Vivimos tiempos de ajustar cuentas sin espacio para el perdón. Hoy os traigo la sencillez, la humildad y el perdón que Jesús llevó a sus discípulos en el lavatorio de los pies”.

Con estas palabras se ha dirigido esta mañana el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, monseñor Florencio Roselló a los internos de la prisión de Pamplona que han acudido a la capilla con motivo de la celebración de la eucaristía del Jueves Santo. Un gesto que simboliza el lavado de pies que Jesús realizó a sus discípulos en la Última Cena, horas antes de ser crucificado, y que lleva realizando 35 años por distintas cárceles españolas, los últimos tres en el Centro Penitenciario de Pamplona.

Un mensaje de esperanza

A la eucaristía han asistido varias decenas de presos y presas, personal del centro y del equipo directivo, un grupo de voluntarios de la Pastoral Penitenciaria -encabezados por la delegada episcopal, Mariaje Irigoien- el capellán de la prisión, Javier Arbilla, y el diácono permanente, Fernando Aranaz. A todos ellos les ha recordado que “Jesús también vivió la experiencia del encierro, del juicio, del rechazo, de la incomprensión. Jesús sabe lo que es sentirse señalado, juzgado, abandonado. Vivió un juicio falso y una condena injusta. Por eso, este día Él está aquí de una manera muy especial”.

El arzobispo ha recordado a los internos “que vuestra vida tiene valor. Que hay un futuro para vosotros fuera. Luchad por él, trabajad por conseguirlo. Vuestra historia no debe de terminar entre estas paredes. Dios os creo libres y debéis luchar por vuestra libertad, por caminos distintos de los que os han traído aquí. Si queréis, siempre hay posibilidad de comenzar de nuevo. El futuro es vuestro y en la Iglesia queremos ayudaros a conseguirlo”.

Monseñor Florencio Roselló ha animado a los internos “a que os acerquéis a Jesús, porque él da sentido a nuestras vidas. Muchas veces con vuestra entrada en la cárcel os dais cuenta de que os ha fallado todo. Y solo nos queda Dios, que nunca falla. Él ha dado su vida por todos nosotros, independientemente de que estemos en prisión o en libertad. Os pido que recéis en vuestra celda, que habléis con él. Rezad por vuestras familias, ellas sufren en silencio vuestra estancia en prisión. Os pido que recéis también por las personas a las que vuestros actos han causado un daño, por las víctimas. Ellas también merecen nuestro recuerdo y oración”.

Y ha terminado con un mensaje de esperanza, al recordarles que “hoy vengo en nombre del Señor a serviros, a lavaros los pies, a deciros que Dios os quiere y quiere que salgáis pronto de aquí. A deciros que hay gente que os quiere, que os espera. A deciros que hay una vida por delante también pensada para vosotros, pero que tenéis que luchar por ella. Este día es para plantearse la vida y también servir a los compañeros, estar cerca de los que más lo necesitan y hacer realidad lo que nos ha dicho Jesús: ´También vosotros debéis lavaros los pies unos a otros´”.

 

 

Scroll al inicio
Navarra
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.