La Cofradía de la Virgen de la Monlora de Sartaguda presentó recientemente una nueva escultura procesional de la Virgen de la Monlora, una iniciativa impulsada con el objetivo de preservar la imagen original renacentista del siglo XVI, una de las piezas devocionales más valiosas de la localidad ribera. El acto tuvo lugar en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario y concluyó con la bendición de la nueva talla por parte del párroco de Sartaguda, Íñigo Ugalde.
La imagen histórica de la Virgen de la Monlora, atribuida al escultor Bernabé Imberto y datada a finales del siglo XVI, participa cada año en dos procesiones de gran arraigo popular. Estas salidas suponían un riesgo creciente para la conservación de la obra debido a la manipulación, el transporte y la exposición a cambios ambientales. Por este motivo, la Cofradía decidió promover la creación de una réplica procesional que permitiera proteger la talla original, catalogada como Bien Inventariado de Navarra.
El proyecto se ha desarrollado dentro del plan de conservación y restauración de la Virgen de la Monlora, ejecutado en diferentes fases y autorizado tanto por el Arzobispado de Pamplona y Tudela como por el Servicio de Patrimonio Histórico del Gobierno de Navarra. La actuación refleja el compromiso de la cofradía sartagudesa con la conservación del patrimonio histórico-artístico y con el mantenimiento de la profunda devoción popular vinculada a esta advocación mariana.
La nueva imagen ha sido realizada por el conservador-restaurador de patrimonio y creativo artístico Jorge Urdánoz, quien ha llevado a cabo un complejo proceso técnico y artístico que ha combinado innovación tecnológica y técnicas tradicionales. Para su elaboración se realizó primero un escaneado digital completo de la talla original y posteriormente una impresión en material sintético mediante tecnología FDM, trabajo desarrollado por la empresa navarra Wehl Green. Este procedimiento permitió además crear un “gemelo digital” de la obra, garantizando una documentación exhaustiva de su estado de conservación y asegurando la preservación futura de sus características morfológicas.
Sin embargo, el proyecto no se limitó a reproducir el aspecto actual de la imagen, muy alterado por la pérdida de buena parte de su policromía original. Urdánoz llevó a cabo una minuciosa investigación de los restos conservados de policromía y esgrafiados para recrear el aspecto que pudo presentar la escultura a finales del siglo XVI. A partir de pequeños fragmentos ornamentales todavía visibles, reconstruyó los ricos estofados renacentistas que decoraban originalmente las vestiduras de la Virgen y del Niño Jesús.
El policromado se realizó siguiendo técnicas históricas tradicionales. Tras preparar la pieza con sucesivas capas de estuco y bol rojizo, se aplicaron hojas metálicas y capas de pintura al temple elaborada con pigmentos y yema de huevo. Finalmente, se ejecutó el delicado trabajo de estofado, mediante incisiones sobre la pintura para dejar al descubierto el dorado subyacente y crear complejos motivos decorativos. El conjunto del proceso supuso alrededor de 300 horas de trabajo.
Uno de los elementos más singulares de esta réplica ha sido la recreación completa de la parte trasera de la imagen. La talla original, concebida para un retablo, solo estaba trabajada frontalmente, por lo que durante siglos debía cubrirse con un manto en las procesiones. Gracias a este nuevo proyecto, se modeló digitalmente una trasera completamente integrada con la estética renacentista de la obra, permitiendo contemplar por primera vez una visión íntegra de la Virgen desde todos sus ángulos.
La nueva imagen procesionará por primera vez este sábado, 16 de mayo, durante la tradicional romería de la Virgen de la Monlora, desde la parroquia de Sartaguda hasta la ermita de la Monlora, donde se celebrará la Santa Misa.

