Homilía pronunciada pro el Arzobispo don Florencio Roselló, el pasado 11 de octubre, en Sangüesa, con motivo de la llegada de la reliquia de San Carlo Acutis a la localidad.
Querido párroco de Sangüesa D. Alejandro Zuza, alcalde de Sangüesa, alcalde de Cáseda, hermanos y hermanas todos.
La Iglesia cada día muestra a los santos más humanos y cercanos a nosotros, los presenta al alcance del pueblo. Este es el caso de Carlo Acutis, un adolescente de nuestro siglo, un influencer de nuestro tiempo. A través de él nos presenta la santidad al alcance de todos nosotros. Luchó por colocar a Dios en primer lugar y utilizó internet para evangelizar. Un santo que no está tan lejos de nosotros, fallece un 12 de octubre de 2006, mañana hace 20 años.
Un santo, joven y cercano a nosotros, que vivió lo que vivía cualquier adolescente de su tiempo, la pasión por internet. Y como decía su madre Antonia, las redes, en contra de lo que muchos adolescentes hacían, y siguen haciendo, Carlo las utilizó para edificar la gloria de Dios. De hecho, nuestro santo decía “La tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo, la felicidad es dirigir la mirada hacia Dios”. “Hay algo muy oscuro de Internet que puede ser transformado si la tecnología es usada para un buen propósito” dice Antonia, su madre, “Carlo lo hizo para evangelizar y es un gran signo de esperanza”. El Papa Francisco decía que el mundo digital puede colocar a los jóvenes “en el riesgo del ensimismamiento, aislamiento o del placer vacío”. En ese sentido san Carlo Acutis, decía el Papa Francisco “sabía muy bien que esos mecanismos de la comunicación, de la publicidad y de las redes sociales pueden ser utilizados para volvernos seres adormecidos, dependientes del consumo u obsesionados con el tiempo libre”. En cambio, él fue capaz de usar las “nuevas técnicas de comunicación para transmitir el Evangelio y para comunicar valores y belleza”. Carlo Acutis utilizó las redes para recoger toda una serie de milagros eucarísticos. Su trabajo de investigación, que comenzó cuando tan solo tenía 11 años, dio como resultado una obra que explica los hechos milagrosos en torno a la Eucaristía en 20 países, con 160 paneles y que han recorrido más de 10.000 parroquias en todo el mundo.
El evangelio que hemos leído nos relata la invitación del rey a un banquete especial, a una fiesta, pero todos rechazan la invitación. Eso sería algo impensable para Carlo, que desde que hizo la comunión a los siete años, nunca dejó de asistir cada día al banquete de la eucaristía. No podía vivir sin ella. Carlo fue un enamorado de la eucaristía, verbalizaba su amor por ella cuando decía “la eucaristía es la autopista hacia el cielo”. Participar en la eucaristía consistía también en prepararse, en “llevar” el mejor traje, según cuentan se confesaba una vez por semana, que ese es el traje para participar en la eucaristía.
San Carlo Acutis tiene en su proceso de canonización, un detalle que posiblemente no lo tenga ningún santo, y es la influencia de dos Papas: el Papa Francisco fue quien, durante su pontificado, dio un paso decisivo hacia la canonización de Carlo. En mayo de 2024 autorizó la promulgación del decreto que reconocía el milagro atribuido a su intercesión, y luego convocó el consistorio en el que quedó preparado el camino para su canonización. Francisco había querido que Carlo fuera proclamado santo el 27 de abril de 2025, durante el Jubileo de los adolescentes. Pero el papa Francisco murió el 21 de abril de 2025, y la canonización prevista para pocos días después tuvo que ser suspendida. Fue el 7 de septiembre de 2025, en la Plaza de San Pedro, cuando León XIV presidió la Santa Misa y el rito solemne por el que Carlo Acutis fue inscrito en el libro de los santos. En aquella celebración, León XIV quiso presentar a Carlo precisamente como lo que nosotros estamos contemplando hoy: un adolescente de nuestros días, enamorado de Jesús, que supo integrar con naturalidad la oración, el deporte, el estudio y la caridad.
La santidad nos habla de fidelidad. De llevar una vida coherente, de “no malgastar la vida”, como dijo León XIV en su canonización. Era orientarla a Dios en los acontecimientos sencillos de la vida. No dejarse arrastrar por la corriente de la mediocridad. Carlo era crítico con “hacer lo de siempre”, o de “hacer lo de todo el mundo”, y lo criticaba con una frase que también se ha hecho famosa “Todos nacen como originales, pero muchos nacen como fotocopias”. Carlo no perdió esa originalidad, y a pesar de ser presentado con sencillez como “el santo de la puerta de al lado”, su vida mereció ser reconocida como santa y como modelo para los adolescentes de nuestro tiempo. Quiso ser original y no fotocopia, dejando que Dios impregnara cada rincón de su cotidianidad: el colegio, la calle, los ordenadores, la familia.
La llegada de la reliquia de Carlo Acutis a la parroquia de Sangüesa, no es un hecho devocional, ni recibimos un objeto que nos recuerda a un adolescente que vivió de manera singular. Recibir esta reliquia es hacer memoria viva de la vida de un joven, Carlo Acutis, que entendió que se puede ser feliz estando cerca de Dios. Es mostrarnos, que siendo un adolescente, fue capaz de vivir de forma original y entregado a Dios por medio de la eucaristía. Es decir, que viviendo nuestra vida, uno puede ser santo, como hemos mostrado la de Carlo Acutis. El objetivo de nuestra reliquia es mostrarnos una vida de santidad, pero también esta reliquia se convierte en un camino que nos lleva a Jesucristo.
Mañana celebraremos la Virgen del Pilar, pidámosle que sea nuestra fortaleza en vivir nuestra fe, y que nos dé la valentía y calidad de San Carlo Acutis para vivir nuestro compromiso cristiano con naturalidad y con la originalidad de nuestro nacimiento, nunca como fotocopias de una sociedad aburrida.
+ Florencio Roselló Avellanas O de M
Arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela

