Una fiesta del «sí» a Dios para la Iglesia navarra

La Catedral de Santa María la Real de Pamplona vivió el pasado 28 de junio una jornada de alegría para toda la Iglesia de Navarra con la ordenación de tres nuevos sacerdotes y tres nuevos diáconos. En una solemne eucaristía presidida por el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, monseñor Florencio Roselló, recibieron el presbiterado Manuel Torralba Lizasoain, Jon Díaz Elduayen y David Gutiérrez Setas, mientras que Andoni Gastaminza Gorriti, Miguel Arrieta Eguren y el monje benedictino Borja Vaíllo Usón fueron ordenados diáconos.
Durante su homilía, el arzobispo afirmó que «la Iglesia de Navarra se vestía de fiesta» para celebrar «la fiesta del ‘sí’, de la entrega y de la vocación». Subrayó que los seis ordenados eran «jóvenes normales» que habían descubierto que «Cristo merece la pena» y que el sacerdocio y el diaconado no son una huida del mundo, sino una llamada a servir desde la oración y la entrega. Recordó también que «la autoridad en la Iglesia nace del servicio humilde» y animó a los nuevos ministros a ser sacerdotes y diáconos santos y felices, conscientes de que «la oración no aparta de la misión, la hace fecunda».
Al finalizar la celebración, en nombre de los seis ordenados, el diácono Andoni Gastaminza expresó un emocionado agradecimiento a Dios por el don de la vocación y a todas las personas que habían acompañado su camino. Tuvo palabras de gratitud para el arzobispo, las familias, el Seminario Conciliar San Miguel, las comunidades parroquiales, los religiosos, los sacerdotes, los diáconos y los amigos que habían sostenido su discernimiento con cercanía y oración. Concluyó invitando a toda la diócesis a seguir rezando por las vocaciones y lanzó un mensaje directo a los jóvenes presentes: “Si reconoces la voz de Jesús que te invita a seguirle, no te escondas, alza tu mirada y ábrele las puertas”.

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