Desde la Iglesia de Navarra, quiero expresar mi cercanía y mi oración por las víctimas del trágico accidente ferroviario de Toledo y por sus familias. Ojalá que Cristo sea consuelo en medio de tanta tristeza y que los acompañe y sostenga en estos momentos de dolor. Elevamos nuestra súplica por los heridos del accidente, a los que deseamos una pronta recuperación.
+ Florencio Roselló Avellanas O de M.
Arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela

